Oración para merecer atraer almas santas que son atraídas de la santidad y la pureza y puedan volar en el aire y merecer...

Primera semana de Shovavim, que corresponde a la sefirá de Adam Kadmón.
Amo del Mundo, Todopoderoso, hazme merecer atraer almas de Adam Kadmón, santas y puras en el grado máximo de santidad y pureza, porque las almas que se atraen mediante la santidad y la pureza pueden volar en el aire; pues Yoav ben Tzeruya volaba en el aire, y así abrió las puertas de Rabat Amón. Y también Avishai ben Tzeruya volaba en el aire, y así reveló al Rey David, la paz sea con él, a quien Yishbi había lanzado a una altura de cien metros, hasta que Avishai logró bajarlo y revelarlo, porque Avishai no sabía en absoluto dónde estaba David ni en qué dirección había desaparecido; solo por milagro y Hashgajá Pratit (Supervisión Divina) descubrió a David en el momento en que lo lanzaban al cielo para que cayera sobre la espada. Y todo esto se gana mediante los Shovavim cada día, y mediante esto merecieron que David y Avishai ayunaran en todos los Shovavim cada día, y por ello merecieron milagros y maravillas que no cesan jamás y nunca cesarán, y todo por el mérito de ayunar en Shovavim y no comer nada proveniente de lo animal.
Para la elevación del alma de Yehuda ben Yimna z"l, fallecido el 22 de Tevet. T.N.TZ.B.H.
BS"D 587
Para merecer dar a luz gemelas y que sean luminosas como el resplandor del firmamento y sean constantes en el recitado de Tehilim y aprovechen su tiempo solo para Tu servicio y sean almas del mundo de Atzilut y su vela no se apague jamás.
Para merecer gemelas
Amo del Mundo, Todopoderoso, de quien ningún designio queda oculto, hazme merecer dar a luz gemelas, resplandecientes como el brillo del firmamento, y luminosas como las estrellas del cielo, como el sol al mediodía y como la luna que avanza en su recorrido. Que iluminen con su Torá y su oración toda la faz de la tierra, y resplandezcan como el brillo del firmamento, como está escrito: "Y los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento". Y desde la mañana hasta la noche, y desde la noche hasta la mañana, solo reciten Tehilim, sin interrupción de un instante ni un segundo, y sin ninguna palabra superflua de interrupción, Dios no lo quiera. Y que sean las más tzadikot, puras y santas en la sefirá de Yesod, hasta la cumbre de la perfección, almas santas y puras para el mundo, que iluminen con su Torá toda la faz de la tierra. Y que sean almas del mundo de Atzilut, del Keter de Adam Kadmón, como Sarah, Rivka, Rajel y Lea, cuya vela nunca se apagó, y como la hija de Rabí Janina ben Dosa, que vertió vinagre y este alumbró como aceite.
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