Oración: Amo del Universo, Todopoderoso, de Quien ningún propósito puede ser ocultado, concédenos el mérito a mí y a mi esposa [a mí y...

1 ? Amo del Universo, Todopoderoso, Tú conoces el alma pura e inmaculada de David ben Jaya Rajel, la cual fue tallada del Trono de Gloria, de Tu misma esencia. Su alma sensible y herida ha sido sacudida en terribles y espantosos trastornos, de casa en casa, de ciudad en ciudad, hasta que su alma herida y desgarrada fue hecha pedazos en miles y decenas de miles de jirones, como quien ara y hiende la tierra, nuestros huesos están esparcidos a la boca de la tumba. Desde hace muchos días, desde su Bar Mitzvá, camina desgarrado y destrozado, como un hombre arrastrado por un espíritu, como un viento arrasador de tormenta y tempestad, como un naufragio en el corazón de los mares. Su alma desgarrada y destrozada clama y grita por regresar a su raíz, a la fuente de la cual fue tallada, a la raíz de sus raíces de antes de la creación, para regresar a los años primordiales de los tiempos antiguos. Debido a la inmensa sensibilidad de su alma, espíritu y aliento de vida, ha sido profundamente dañado hasta lo más recóndito de su ser. Y ahora hemos venido a Ti, Amo de la Misericordia. Por favor, Hashem, actúa en aras de Tu Nombre. No permitas que mis pecados y los pecados de mis pecados causen, Dios no lo quiera, que mi precioso hijo David ben Jaya Rajel se distancie del camino de la Torá y de la Emuná (fe) pura. Sino, por el contrario, que esta situación se transforme en un trampolín y una palanca poderosa que fortalezca a David ben Jaya Rajel en el camino de la Emuná pura, para creer en la santa Torá, en los verdaderos tzadikim (justos), y en las personas íntegras y rectas. Que David ben Jaya Rajel tenga el mérito de alcanzar todos los niveles de santidad. Que las luces de la Torá le sean reveladas, las luces más radiantes y puras, las luces del Jardín del Edén primordial, como se dice respecto al huerto de nogales en el Jardín del Edén primordial. Que tenga el mérito de reconocer las maravillas de Tu grandeza y las maravillas de la grandeza de los verdaderos tzadikim, cuya luz y grandeza están ocultas de nosotros en el máximo ocultamiento y escondite. Porque las luces ocultas y escondidas de nuestro Creador y Redentor, Hashem, bendito sea, están listas en cada momento y segundo para redimirnos y salvarnos de todo mal, como se dice en Pataj Eliyahu: "No hay quien Te conozca en absoluto, pues Tú eres lo más oculto de todas las cosas ocultas, la Voluntad de todas las voluntades, el ocultamiento de todo". A través de esto, derrama sobre él Tu luz infinita, y abre su mente, su intelecto y su corazón para reconocer Tu grandeza infinita. En Tu abundante e infinita misericordia, haz que sea aceptado en Kiryat Noar con gran compasión. Que Tu misericordia simple despierte Tu abundante misericordia, la cual no tiene fin ni límite. Redímenos a mí y a David ben Jaya Rajel de todo tipo de sufrimiento en el mundo, ya sea espiritual o físico. Haz brillar sobre él las luces más radiantes y puras, y que tenga el mérito de contemplar la dulzura de Hashem y visitar Su Santuario. 1 ? Amo del Universo, Todopoderoso, de Quien ningún propósito puede ser ocultado, concédeme —un oprobio del hombre y despreciado por el pueblo, un gusano y no un hombre, un ignorante que no sabe— el mérito de la revelación del Rey Mashíaj este año. Que tenga el mérito de ver la revelación de David el hijo de Yishai, Tu siervo, Tu ungido, a Tu nación santa en temor a Ti. Concédeme el mérito de creer con Emuná completa que en este mismo año el redentor justo vendrá y nos redimirá. En este mérito, que sea bendecido con hijos santos, justos y genios que estén apegados a nuestro santo y temible Rebe Najmán con todo su Néfesh, Rúaj, Neshamá, Jayá y Yejidá (los niveles del alma). Que tengamos el mérito de ver la construcción de nuestro Santo Templo este año en un abrir y cerrar de ojos. Amén, Nétzaj, Selá, Vaed. *Oprobio (688) del hombre (45) y despreciado (31) por el pueblo (110) = 874. *David (14) el hijo de (52) Yishai (320) Tu ungido (378) al pueblo (110) = 874. *Porque (30) en este (15) año (350) vendrá (19) un redentor (40) justo (194) y nos redimirá (106) genios (110) = 874. Amo del Universo, Todopoderoso, de Quien ningún propósito puede ser ocultado, concédeme el mérito de que mi hijo estudie con los mejores maestros del mundo. Que tenga el mérito de aprender de los más grandes temerosos de Dios en el mundo, quienes infundirán en él un verdadero temor al Cielo hasta que tenga el mérito de ver a Hashem cara a cara en cada momento y segundo. Que infundan en él una Emuná pura e inmaculada, para que tenga el mérito de ver y sentir a Hashem en cada momento y segundo, sabiendo que cada una de sus acciones y cada uno de sus pensamientos provienen directamente de Hashem, bendito sea. Que tenga el mérito de tener maestros tan maravillosos, santos y puros, que posean la máxima santidad y pureza, que tiemblen ante Hashem, bendito sea, en cada momento, y que sientan el Reinado de Hashem sobre sí mismos en cada segundo. A través de esto, que tengan el mérito de la máxima santidad del Pacto, para que mi santo y puro hijo, llamado Najmán ben Yojéved Adel, tenga el mérito de ser el más santo del mundo y el más puro de todas las generaciones. Que tenga el mérito de alcanzar la santidad y pureza de nuestro santo Rebe Najmán, una pureza como no ha existido desde que el mundo fue creado. Así, que mi santo y puro hijo, quien nació de oraciones temibles, tenga el mérito de la mayor santidad en el mundo. Para este propósito, provéele los maestros más santos y puros, aquellos que más tiemblen ante la santidad de Hashem, y los más grandes eruditos de la Torá en el mundo, quienes harán su trabajo fielmente. Que infundan en él toda la santidad y pureza, en el grado máximo de santidad y pureza, de manera infinita e insondable. Que mi santo y puro hijo tenga el mérito de alcanzar el nivel de nuestro santo Rebe Najmán, quien recordaba el "Ayin" (la Nada Divina). Que tenga el mérito de alcanzar la realidad del "Ayin" por completo, volviéndose enteramente "Ayin" (anulado), hasta que, en este mérito, sienta la realidad de Hashem en cada momento y segundo, y tenga el mérito de ver al Santo, bendito sea, cara a cara en cada momento. Por favor, Misericordioso y Clemente, Tú eres Todopoderoso y ningún propósito puede serte ocultado. Ninguna puerta está cerrada ante Ti, y Tú escuchas la oración de cada boca, incluso la oración de un pobre y destituido como yo, defectuoso con los máximos defectos y distanciado hasta los extremos más lejanos. Por favor, Misericordioso y Clemente, contempla mi dolor y contempla la grandeza de mi sufrimiento, y la guerra librada contra mí por delante y por detrás, por todos lados. Mi único deseo es hacer Tu voluntad, y mi única petición es que todas mis acciones Te traigan Nájat Rúaj (placer Divino). Por lo tanto, por favor escucha mi clamor, que este, mi único hijo, quien vino a mí a través de tantas lágrimas y llanto, sea guardado con la máxima protección, santo con la máxima santidad, y puro con la máxima pureza. Para este propósito, prepara para él incluso ahora a los maestros más santos y puros, eruditos sobresalientes en la Torá y en el temor al Cielo. Que posean la máxima bajeza y humildad, para que puedan infundir en mi santo y puro hijo toda la humildad y bajeza de todos los tzadikim del mundo, hasta que mi santo y puro hijo tenga el mérito de alcanzar la humildad de Moshé Rabeinu, sobre quien se dice: "Y el hombre Moshé era muy humilde, más que cualquier persona sobre la faz de la tierra". Provéele verdaderos maestros de humildad y bajeza que puedan infundir humildad y bajeza en cada uno de sus miembros, para que tenga el mérito de sentir la bajeza y humildad de Moshé Rabeinu en cada miembro. Y que yo también sea digno de criar a un hijo tan santo y puro. Que yo también tenga el mérito de la máxima santidad y pureza, más allá de la cual no hay mayor perfección, para que pueda infundir esta santidad y pureza también en mi santo y puro hijo. Que yo también tenga el mérito de ser un erudito sobresaliente de la Torá, todo en aras de Tu santo y puro Nombre. Que todas mis acciones y pensamientos sean únicamente por causa de Tu Nombre, y que críe a mi hijo en el puro temor al Cielo, únicamente por causa de Tu Nombre. Que mi santo y puro hijo esté rodeado por el temor al Cielo por todos lados, ya sea en casa, en el Jéder (escuela), o en la calle. Que tenga el mérito de caminar por las calles con una absoluta guardia de los ojos, para que no vea nada inapropiado en las calles. Que tenga el mérito de la guardia de los ojos de nuestro santo Rebe Najmán, quien nunca miró ninguna visión mundana en absoluto, y que tenga el mérito de la santidad de los Siete Pastores en la máxima perfección, más allá de la cual no hay perfección. He venido a Ti, Misericordioso y Clemente, yo, Tu sierva, la hija de Tu sierva, con llanto y súplicas, y con un corazón desgarrado e hirviente. Por favor, Misericordioso y Clemente, de Quien nada está oculto, Tú eres capaz de actuar en un abrir y cerrar de ojos para transformar toda la naturaleza malvada de mi cuerpo en un cuerpo puro e inmaculado, en un cuerpo santo, tal como los cuerpos de Adán y Eva antes del pecado. Lleno de Misericordia, he pedido una cosa difícil, pero para Ti, nada en el mundo es demasiado difícil o maravilloso. Y creo en Tus inmensas maravillas, Tu bondad temible, Tus abundantes bondades y Tus grandes misericordias, que es Tu verdadera voluntad que Te ruegue y Te suplique día y noche por el futuro de mi vida y el futuro de mis hijos. Que tengan el mérito de nacer de un cuerpo puro e inmaculado, como los cuerpos de Adán y Eva antes de comer del Árbol del Conocimiento, los cuales brillaban como dos soles de un extremo del mundo al otro. Misericordioso y Clemente, de Quien ningún propósito puede ser ocultado, sé que he corrompido mis acciones y mis pensamientos desde el día en que adquirí conciencia hasta este mismo día, desde todas las encarnaciones anteriores, y especialmente en esta encarnación. Sin embargo, he puesto mi apoyo en Tus Trece Atributos de Misericordia y en Tus bondades infinitas, las cuales alcanzan incluso a un gusano inmundo como yo. Porque es Tu verdadera voluntad mostrar a todos los ángeles en lo alto, y a todos los Serafines, Erelim y Jashmalim, que una criatura humilde como yo puede transformar su cuerpo de completamente malo a completamente bueno, para arrancar y erradicar de él todas las amargas lujurias. Mi alma ha "bebido y apurado las heces de la copa del temblor", y anhelo transformar el fuego de las lujurias en un fuego santo de anhelo infinito por Ti: "Mi alma anhela, de hecho desfallece, por los atrios de Hashem; mi corazón y mi carne cantan con júbilo al Dios vivo". Por el poder y el mérito de Tus verdaderos tzadikim que estuvieron en cada generación, y por el poder de los Siete Pastores, y por el poder de Rabí Shimón bar Yojai, el santo Arí zt"l, el santo Baal Shem Tov, y nuestro santo Rebe Najmán, y por el poder y el mérito de Tus infinitas misericordias que me alcanzan incluso a mí, que tenga el mérito de alinearme con Tu verdadera voluntad en cada momento y segundo. Que cada movimiento y pensamiento mío sea solo de acuerdo a Tu verdadera voluntad, hasta que tenga el mérito del Rúaj HaKódesh (Inspiración Divina) puro e inmaculado, y la santa Shejiná (Presencia Divina) hable desde mi garganta. Por favor, Misericordioso y Clemente, sé que no tengo esperanza de merecer todo esto excepto a través del poder y el mérito de los verdaderos tzadikim que estuvieron en cada generación, quienes refinaron y purificaron sus cuerpos con el máximo refinamiento y pureza, en la máxima perfección más allá de la cual no hay perfección, hasta que sus cuerpos brillaron como el sol de un extremo del mundo al otro. Su poder y mérito son suficientes también para mí, y su misericordia me alcanza incluso a mí, porque no hay fin a su compasión por los mortales hundidos en el fango de sus lujurias. Su mérito es suficiente para mí, para todos mis descendientes hasta el final de todas las generaciones, y para toda la nación de Israel, para concedernos el bien verdadero y eterno. Ayúdanos: "Ayúdanos por causa de la gloria de Tu Nombre, y sálvanos, y expía nuestros pecados por causa de Tu Nombre". "Sálvame por causa de Tu bondad". "Extiendo mis manos hacia Ti; mi alma es como una tierra sedienta hacia Ti, Selá". Amo del Universo, sé que millones de años no serían suficientes para mí para transformar mi cuerpo del mal al bien, para limpiar y refinar mi cuerpo de cada lujuria, hasta que tenga el mérito de odiar las lujurias con un odio mortal, más de lo que uno odia a los nazis, a los terroristas y a todos los enemigos de Israel. Porque solo esta cosa malvada es nuestra perdición, y solo del poder de esta terrible impureza surgen nuevos enemigos de Israel, nuevos nazis y crueles terroristas en cada generación, matándonos por todos lados. Todos los espíritus de impureza creados por nuestras impurezas se impregnan en las vestimentas de los enemigos de Israel, y son creados a partir de esta terrible impureza. Y si hay aunque sea una persona que tenga el mérito de superar esta terrible impureza, tendrá el mérito de eliminar todo el espíritu de impureza de la tierra y de salvar a todos los mortales de este terrible defecto, el cual se produjo únicamente como resultado de comer del Árbol del Conocimiento, desde cuyo momento esta terrible impureza y suciedad descendió al mundo. Ten piedad de mí, Lleno de Misericordia, y cumple el versículo que está escrito: "Saltando sobre los montes" y brincando "sobre las colinas". Concédeme el mérito de brincar y saltar sobre todos los millones de años por los que necesito pasar, y los millones de encarnaciones que mi cuerpo debe sufrir para ser purificado y refinado de esta terrible impureza. Porque Tú eres Todopoderoso y ningún propósito puede serte ocultado, y es Tu verdadera voluntad que yo sea purificada de toda impureza ya en esta encarnación. Porque mi deseo es feroz de odiar las lujurias con todos los odios del mundo, y de saltar, brincar y liberarme completamente de esta impureza, hasta que tenga el mérito de ser literalmente como una piedra, sin ninguna sensación. Como está escrito: "Y miraréis sobre el asiento de parto (lit. piedras)". Porque las mujeres justas que estuvieron en Egipto tuvieron todas el mérito de ser literalmente como piedras, y por lo tanto el Faraón sabía que ninguna Sitrá Ajrá (fuerzas de impureza) podría derrotarlas. Miriam y Yojéved, cuyas vidas enteras fueron literalmente como piedras, tuvieron el mérito de que cuando el Faraón envió mensajeros para matarlas, tuvieron el mérito de convertirse en casas, como está escrito: "Y Él les hizo casas". El Midrash HaGadol explica que se convirtieron en muros, porque nunca sintieron ninguna sensación física en este asunto en absoluto, y tuvieron el mérito de ser como Adán y Eva antes del pecado. A través de esto, Yojéved tuvo el mérito de atraer el alma maravillosa sobre la cual se dice: "Y ella lo vio, que era bueno", y toda la casa se llenó de luz. Esta alma nunca vio este mundo físico y no tuvo sensación en los asuntos de este mundo. A través de esto, ella tuvo el mérito de santificar todo el aire del mundo con las Nubes de Gloria, el Maná y las Codornices. Y Miriam se convirtió en una fuente de aguas vivas para todas las generaciones, como está escrito: "El agua desgasta las piedras". Porque tuvo el mérito de ser literalmente una piedra, tuvo el mérito del Pozo de Miriam, para revelar esa misma piedra que es la raíz del agua para todas las generaciones. Que yo tenga el mérito de ser como Yojéved y Miriam, quienes construyeron la Casa de Israel y la Casa de David. A través de mi santificación y purificación, y estando limpia de cualquier sensación, literalmente como una piedra, que tenga el mérito del alma del Mashíaj ben David, sobre la cual se dice: "De allí es el Pastor, la Piedra de Israel", la cual también será literalmente como una piedra. Y en este mérito, que traiga la Guedulá (Redención) completa a la Nación de Israel.